domingo, 17 de junio de 2012

Tema 10

Ante todo, esperanza

La esperanza es el sentimiento que se experimenta, cuando las cosas van mal, al tener un presentimiento o fe de que las cosas mejoraran o irán mejor, en un tiempo no determinado antes de que el acontecimiento ocurra. El color de la esperanza es el verde.
Esperanza es el nombre de una de las tres virtudes teologales, juntamente con la fe y la caridad.
En la teologia
cristiana estas virtudes forma una unidad indisoluble con las virtudes cardinales o naturales: Prudencia, Justicia, Temple y Fortaleza y todas ellas en su conjunto describen la imagen cristiana del hombre.

La esperanza es la virtud por la cual el hombre pasa de suceder a ser. Siguiendo a Santo
Tomás de Aquino, ha estado definida como "virtud infusa que capacita al hombre para tener confianza y plena certeza de conseguir la vida eterna y los medios, tanto sobrenaturales como naturales, necesarios para llegar a ella con ayuda de Dios.
A la esperanza se oponen, por defecto, la desesperación y, por exceso, la presunción.


Tema 9

Los primeros cristianos



Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones.
El temor se apoderaba de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales.
Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común;
vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno.
Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón.
Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar. (Hch. 2, 42-47)
Por lo demás, la oración unánime de la comunidad cristiana es atestiguada muchas veces en los Hechos de los Apóstoles.





Tema 8



El regalo de la vida

Todos los hombres y mujeres en este el mundo necesitan el Regalo de Dios . Hay cuatro simples pasos que el hombre debe tomar si quiere recibir el regalo de Dios: Hablando con la mujer samaritana, en una sola declaración, el Señor Jesús nos revela estos cuatro pasos. Dicha declaración la encontramos en el Evangelio según San Juan 4:10. El cual dice así: Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don (regalo) de Dios, y quién es el que te dice, Dame de beber, tú le pedirías, y Él te daría agua viva.” Consideremos cada uno de estos pasos por separado:
Primer paso: Si conocieras el regalo de Dios,...”
El hecho de que esta declaración apela a la curiosidad, nos indica que este regalo será apreciado después que uno lo recibe. También debemos considerar que este regalo proviene del Todopoderoso Creador, y por lo tanto debe ser sumamente valioso, importante e imprescindible.



 Segundo paso: y quién es el que te dice: dame de beber;...
En otras palabras, el Señor está diciendo: Si tú supieras quién es el que está hablando contigo; si me conocieras. Es muy importante saber y reconocer quién verdaderamente es el Señor JesuCristo, pues la ignorancia y/o la equivocación en cuanto a su identidad conllevan resultados eternamente fatales para el hombre.
Tercer paso: tú le pedirías,...



Solamente al Señor Jesús es que hay que pedirle el regalo de Dios, porque Él fue el que pagó el precio, con su sangre, por nuestros pecados en la cruz del Calvario.
Cuarto paso: y Él te daría agua viva.
Este último paso no lo tomamos nosotros, sino que es el paso que toma el Señor si hemos cumplido con los tres primeros.


Tema 7


Decidir en libertad

“El hombre se cree libre, pero tan sólo es ignorante de las cosas que lo determinan”.

Hay infinidad de factores que nos limitan la libertad de movimiento... las propias necesidades de supervivencia, de pertenencia, de seguridad... la estructura y roles de 'la tribu'... pero las propias limitaciones son parte del reto y la belleza de vivir. Las limitaciones y reglas de cualquier juego y como llegar a la excelencia del mismo nos fascina...
Influimos en las reglas y en el juego pero no lo controlamos. Solo podemos controlar lo que hacemos y como nos tomamos los avatares del destino... pese a lo que pueda parecer, somos extremadamente libres, en realidad. Gran parte de nuestras obligaciones y compromisos son -de una forma más meditada o inconsciente- nuestra decisión.
Somos libres de hacer lo que queramos y de equivocarnos, pero no somos libres de tener lo que deseamos.
Sí, somos libres, también libres de equivocarnos.